Cómo se produce

El ozono debe ser producido usando oxígeno puro y un generador confiable, atóxico que permita la medición precisa de las concentraciones de ozono (1-100 mcg/ml) por medio de un fotómetro controlado generalmente por valoración tidiométrica. No se debe usar aire del ambiente porque puede producir compuestos tóxicos. Un gramo de aceite puede albergar 160 mg de ozono.

EL oxígeno altamente concentrado alimenta al ozonificador, el cual se regulado en presión y temperatura para mejorar la producción. El oxígeno-ozono se integra en burbujas micrométricas al aceite vegetal. Las burbujas son tan pequeñas que se anidan en los dobles enlaces del aceite obteniendo así ozonoides primarios. Posteriormente se aumenta la viscosidad del aceite ozonificado para encapsular (aislar) dichos ozonoides y evitar que interactúen con los demás activos de las emulsiones, hasta que se aplique el producto.

Beneficios

El aceite ozonificado es modulador inmunológico, analgésico, antiinflamatorio, activa la micro circulación, cicatrizante y regenerador de tejidos, y funciona muy bien en secuelas de acné. Restaura la barrera epidérmica, mejora la oxigenación de los tejidos y facilita la eliminación de toxinas.

Aplicaciones

Se aplica en heridas, úlceras y lesiones diversas infectadas en diferentes concentraciones, altas, medias y bajas, en dependencia de lo que se pretenda lograr (desinfectar, regenerar) y del tipo de tejido en donde se aplique.

El aceite ozonificado ha sido útil para tratar una gran variedad de problemas de piel, incluyendo dermatitis, infecciones bacterianas de la piel (estafilococo, impétigo y eccema) infecciones fúngicas (verrugas plantares y el pie de atleta), fístulas, úlceras en las piernas, llagas por estar acostado, gingivitis, herpes simple, hemorroides, vulvovaginitis, piquetes de abeja, mordidas de insectos, acné, furúnculos, infecciones de las glándulas sudoríparas , e infecciones de la piel por levaduras como candidiasis (causada por Cándida albicas). Es también útil para la recuperación postquirúrgica de heridas, y los médicos cubanos usan cápsulas rellenas de aceite ozonificado para tratar úlceras gastrointestinales, duodenales, gastritis y giardiasis.